Retos y avances clave para el desarrollo de la energía eólica marina
La transición hacia una economía baja en carbono y climáticamente neutra para 2050 requiere un fuerte impulso de las energías renovables, especialmente en el medio marino. La energía eólica marina, y en particular la tecnología flotante, se perfila como una solución estratégica para responder al reto de la descarbonización en territorios insulares, donde la disponibilidad de suelo es limitada. No obstante, su desarrollo presenta importantes desafíos en los ámbitos administrativo, tecnológico y del conocimiento.
Desde el punto de vista normativo, España ha avanzado con la publicación de la Hoja de Ruta para el desarrollo de la Eólica Marina y las Energías del Mar (2021) y la aprobación de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) en 2023. Más recientemente, el Real Decreto de 2024 establece el régimen de autorización para las instalaciones eólicas marinas en el dominio público marítimo-terrestre, apostando por un sistema de concurrencia competitiva. Este marco regula los aspectos administrativos, económicos y técnicos, y supone un paso decisivo para consolidar un proceso claro y con consenso entre los actores implicados.

En el caso de Canarias, se ha consolidado una estructura de gobernanza territorial para acompañar este proceso. Existen mesas de trabajo específicas a nivel regional e insular, lideradas por la Viceconsejería de Energía y Transición Ecológica y el Cabildo de Gran Canaria, que permiten integrar múltiples visiones y avanzar de forma coordinada.
En el plano tecnológico, las plataformas flotantes ofrecen la posibilidad de instalar aerogeneradores en zonas de mayor profundidad, alejadas de la costa, reduciendo el impacto visual y permitiendo una selección más adecuada de los emplazamientos en términos ambientales. No obstante, el sector aún enfrenta retos asociados al diseño, estandarización y reducción de costes de estas infraestructuras. La falta de homogeneidad en los prototipos dificulta la industrialización, clave para lograr economías de escala. La innovación es esencial para el desarrollo de estructuras flotantes, sistemas de anclaje, redes de evacuación y mantenimiento.
El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha destinado más de 200 millones de euros a proyectos piloto de energías renovables marinas, con previsión de movilizar más de 380 millones en inversiones. En paralelo, Canarias impulsa estas iniciativas a través de su Estrategia de Especialización Inteligente (S4), su Ley de Ciencia, y un Plan de I+D+i que prioriza sectores como la investigación marina y las energías limpias.
Pero más allá del marco regulador y de los desarrollos tecnológicos, uno de los principales cuellos de botella es el conocimiento. El despliegue de parques eólicos marinos exige información precisa sobre las características físicas, ecológicas y técnicas del medio marino: desde la batimetría de alta resolución y la geología del fondo marino, hasta la distribución de hábitats bentónicos, corrientes y sensibilidad ambiental.
“El despliegue de parques eólicos marinos exige información precisa sobre las características físicas, ecológicas y técnicas del medio marino: desde la batimetría de alta resolución y la geología del fondo marino“
En este contexto, destaca la experiencia pionera liderada por la empresa canaria elittoral. Ante la ausencia de datos suficientes, esta consultora especializada en estudios ambientales y de ingeniería costera y oceanográfica ha promovido y financiado una campaña de adquisición de datos en el sureste de Gran Canaria, dentro del área delimitada por los POEM. Esta iniciativa, sin precedentes en el ámbito privado, ha generado información clave para el diseño de proyectos eólicos: batimetría, características sedimentarias, morfología del fondo, valores ecológicos y cartografía bentónica de detalle.


El valor de esta base de datos no solo reside en su utilidad técnica para los promotores, sino también en su impacto estratégico. Gracias a esta información, se reduce la necesidad de repetir estudios costosos, se minimiza el impacto ambiental de las campañas sucesivas y se disminuye la huella de carbono asociada al levantamiento de datos. Asimismo, permite identificar de manera precisa los emplazamientos óptimos para los aerogeneradores, los trazados de los cables de evacuación y los sistemas de anclaje más adecuados.
Este conocimiento, además, puede fomentar sinergias con otras actividades económicas y ambientales. Por ejemplo, el conocimiento sobre las comunidades bentónicas puede facilitar una evaluación adecuada de las compatibilidades o incompatibilidades con otras actividades productivas, como la acuicultura o la conservación marina.
elittoral ha creído y apuesta por un modelo de colaboración abierta, poniendo esta información a disposición del sector bajo un enfoque de economía compartida. Esta estrategia reduce los costes para los promotores, al evitar duplicidades, y genera beneficios colectivos, tanto económicos como ambientales. La iniciativa también es un ejemplo claro de colaboración público-privada basada en la anticipación, la inversión y la corresponsabilidad en la generación de conocimiento común.
Esta dinámica ayuda no solo a reducir la incertidumbre de los desarrolladores, sino también a fortalecer la capacidad de las administraciones públicas para evaluar, planificar y tomar decisiones fundamentadas en datos reales. Así, se facilita la tramitación ambiental de los futuros proyectos, se optimiza el uso del espacio marítimo y se fortalece la gobernanza territorial en el contexto de la transición energética.
“…se facilita la tramitación ambiental de los futuros proyectos, se optimiza el uso del espacio marítimo y se fortalece la gobernanza territorial en el contexto de la transición energética.“
En definitiva, Canarias se encuentra en una posición estratégica para liderar el despliegue de la energía eólica marina flotante en el sur de Europa. La combinación de condiciones naturales favorables, capacidades técnicas locales, marcos de planificación avanzados y una comunidad científica comprometida permite convertir los retos actuales en oportunidades.Pero para ello, es necesario seguir impulsando políticas de apoyo a la innovación, reforzar los mecanismos de financiación colaborativa, fomentar la formación especializada y, sobre todo, consolidar una cultura de cooperación entre el sector público y privado. Solo así se garantizará que la energía eólica marina contribuya efectivamente a la sostenibilidad, la competitividad y la resiliencia del archipiélago canario.

